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sábado, 26 de febrero de 2011

DESENFRENO IMPERIAL

En el mismo Imperio Romano, rivalizando con el loco de Calígula tenemos a Heliogábalo, un emperador quizá no muy conocido, siendo inversamente proporcional su desconocimiento con su promiscuidad y excentricismo sexual. Si bien es verdad que los historiadores antiguos probablemente exagerasen sus acciones. Sus locuras van desde proclamar a un dios solar menor, Ela-Gabal, como dios supremo por encima de Júpiter, hasta, según parece, prostituirse en el palacio imperial.
Al igual que el de Calígula, sólo se mantuvo en el poder durante cuatro años, cuatro años en los que fue menor de edad, pues accedió con tan sólo 14 años a la dignidad imperial. Durante esos cuatro años le dio tiempo a casarse hasta... ¡cinco veces! Una de sus esposas era un vestal, que se supone que tenían que mantenerse sin conocer varón durante 30 años, cosa a la que, obviamente, nuestro delincuente sexual, Heliogábalo, remedió. Casarse esas cinco veces no le impidió tener amantes, pero no mujeres... ¿para qué si ya tenía cinco?, sino hombres.
Si esos comportamientos pueden sorprender, quedan minimizados por el hecho de que... ¡¡¡SE PROSTITUÍA EN PALACIO!!! Roma puede presumir así de tener una amplia gama de emperadores, desde los más paradigmáticos, como Marco Aurelio, hasta emperadores difícilmente catalogables como Calígula o Heliogábalo. Retomando el tema de su prostitución, me remito a las palabras de un historiador romano, Dion Casio:
“Finalmente, él reservó una habitación en el palacio y allí cometía sus indecencias, permaneciendo siempre desnudo en el umbral, como hacen las prostitutas, y moviendo la cortina que colgaba de anillos dorados, mientras que en una voz suave y conmovedora se ofrecía a los que pasaban por el corredor.”
Para terminar con las excentricidades de este guloso, decir que era todo una Drag Queen, aspirando a ser algo más. Otro historiador, Herodiano, comenta que se maquillaba y, no sé si decir lo más sorprendente teniendo en cuenta sus otros comportamientos, afirma que ofrecía cantidades ingentes de oro al médico que le otorgase genitales femeninos. Por eso se le considera, muchas veces, el primer transexual de la historia.
Para terminar una anécdota más, en español el nombre de este polifacético emperador significa, según el DRAE: “Persona dominada por la gula”.

6 comentarios:

  1. No conocia la figura de Heliogábalo y este atículo me ha servido para buscar más información sobre este peculiar personaje.

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  2. Muy bien Albertito, además de ser interesante estás ayudando a otras personas.. jajajajaja

    En serio, ¡me ha gustado el artículo!

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  3. ¡Guau! Parece que la antigua Roma estaba atestada de personajes excéntricos... Y nosotros sin saberlo.

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  4. Investigué sobre este hombrecillo para mi trabajo de Fundamentos del Periodismo. Sin duda alguna, Heliogábalo (apodo que se le otorgó póstumamente) estaba hecho todo un personaje: se pintaba los ojos (abusaba como pocos del maquillaje, de hecho), se depilaba y llevaba pelucas. Todo un travelo, vaya. De hecho, se casó dos veces vestido de mujer, aunque, vista la locura del resto de emperadores romanos, no me extraña: el mismo Nerón acostumbraba a gemir como una mujer cuando adoptaba el rol de pasivo con sus amantes masculinos.

    Tal fue la vergüenza que suponía este emperador, que se decretó su borrado de la Historia, aunque no se consiguió. Como anécdota curiosa, cabe comentar que a los soldados de su guardia personal se les conocía como los "rabos de burro" por ser reclutados en las termas entre los mejor dotados.

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  5. Gran artículo Alberto. Nos has descubierto un personaje desconocido por la mayoría, que rompe los esquemas de emperador romano que la Historia nos cuenta. Enhorabuena.

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